Los estudiantes de grado primero vivieron una divertida experiencia sensorial en la clase de artes, favoreciendo el desarrollo de la motricidad fina a través de una actividad práctica.
Prepararon su propia masa utilizando ingredientes sencillos como harina, aceite y agua. Durante el proceso amasaron, mezclaron, aplastaron y moldearon, fortaleciendo los músculos de las manos y los dedos mientras aprendían jugando