El pasado 14 de agosto, nuestra comunidad educativa vivió una Misa Campal, un espacio de encuentro, reflexión y oración por las familias afectadas por los desastres naturales ocurridos en nuestro departamento y en Colombia.
Elevamos nuestras plegarias y reafirmamos valores que nos unen: solidaridad, empatía y esperanza.
Porque en los momentos difíciles, acompañarnos también es una forma de ayudar.