Nuestros estudiantes de grado primero vivieron una experiencia llena de amor y aprendizaje al descubrir las partes de la planta: la raíz, el tallo, las hojas y la flor
Con mucha alegría, comprendieron que cada parte cumple una función importante para que las plantas crezcan fuertes y saludables. Pero lo más bonito fue llevar este aprendizaje a casa: cada niño sembró su propia planta, asumiendo el compromiso de cuidarla, regarla y verla crecer día a día.
Esta actividad no solo fortalece el conocimiento, sino también valores como la responsabilidad, el respeto por la naturaleza y el amor por la vida
¡Seguimos formando pequeños guardianes del planeta!
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