Educomunicaciones I Sonidos para vivir mejor
¿Y si puedes evitarlo… por qué no hacerlo?
A veces el daño no está solo en lo que hacemos, sino en lo que permitimos.
Excluir, ignorar o callar también deja huella.
Mientras alguien se esconde detrás de una pantalla buscando refugio,
afuera hay personas que lo extrañan, que quieren compartir, que quieren estar.
Las redes no reemplazan los momentos reales,
ni el valor de una conversación, una amistad o una presencia sincera.
Tal vez no se trata de juzgar, sino de acercarnos más, de preguntar:
“¿Estás bien?”
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